Solos y en silencio

“Cada hombre contiene varios hombres en su interior, y la mayoría de nosotros saltamos de uno a otro sin saber jamás quiénes somos”
– Paul Auster.

De las muchas cosas que han cambiado en la sociedad con el paso del tiempo, una de las más evidentes ha sido el concepto de hombre y de mujer. Medios de comunicación y redes sociales nos bombardean todos los días con estereotipos, publicidad, además de temas ya muy viciados como la equidad de género, etc., y siempre las más vulnerables a estos análisis somos las mujeres. Para nosotras hay todo tipo de información, desde tips de maternidad, belleza, sexualidad y problemas emocionales hasta una guía completa e ilustrada para caerle bien a la suegra. Pero, ¿qué pasa con los hombres?

Aunque cada vez es menos, siento que como sociedad aún los tenemos (y se tienen ellos mismos) muy desatendidos. A veces parece que en pleno siglo XXI seguimos con la idea de que el hombre no puede mostrarse sensible, vulnerable o inseguro. Profundicemos un poco en este concepto:

¿Cómo maneja un hombre su inseguridad?

En la mayoría de los casos, la respuesta es solo y en silencio.

Al igual que la mujer, el hombre puede experimentar una gran inseguridad en diferentes momentos de su vida y lo más complicado es que muchas veces no sabe cómo hacer frente a ello o de qué manera pedir ayuda sin que esto lo haga sentir aun peor.

Sin embargo, en el caso de los hombres, muchas veces la inseguridad es disfrazada con actitudes que demuestren fortaleza e incluso llegar a manifestarse violentamente ya que es la única forma de respuesta ante una situación que se está saliendo de su control.

Sin generalizar, las características más comunes de un hombre inseguro pueden ser las siguientes:

  • Irritabilidad
  • Poca tolerancia a la frustración
  • Actitud defensiva
  • Celos irracionales
  • Dificultad para establecer relaciones afectivas
  • Dependencia
  • Adicciones
  • Necesidad de aprobación
  • Conflictos en las relaciones íntimas

Otro factor altamente ligado a la inseguridad es la autoestima. Contrario a lo que se piensa, los hombres son más vulnerables en este aspecto; la autoestima masculina está influenciada en mayor medida por elementos externos y puede disminuir con mayor facilidad que la de la mujer debido a los factores culturales.

En la mayoría de grupos sociales, hombres y mujeres reciben códigos diferentes (que más tarde se convertirán en creencias) con lo que se considera significativo y representativo de cada género, por ello lo que para el hombre puede ser importante, para la mujer no y viceversa. En el caso de la autoestima sucede lo mismo, en nuestra cultura se establece que el hombre debe ser un símbolo de fortaleza y seguridad, esto provoca que de forma inconsciente niegue o evada sus dificultades, fracasos, sentimientos, o cualquier situación que ponga de manifiesto su baja autoestima o inseguridad. Como seres humanos, hombres y mujeres tenemos en común factores que determinan nuestra autoestima, sin embargo, existen algunos que son más característicos del género masculino.

Factores que influyen en la autoestima masculina

  • Éxito: no sólo lograr lo que se proponen, también ser reconocidos por lo que hacen.
  • Dinero: porque lo material es un tangible que lo muestra como un hombre exitoso ante los demás.
  • Poder: tener el control de cualquier situación y ser una figura de autoridad en algún ámbito de su vida.
  • Sexualidad: es uno de los factores más importantes para el hombre ya que su desempeño sexual representa su masculinidad.
  • Inteligencia y logros profesionales: los títulos profesionales o reconocimientos laborales son una muestra tangible de su capacidad intelectual.
  • Apariencia: al igual que las mujeres, buscan una apariencia que se apegue al estereotipo de moda.

La autoestima es un tema muy íntimo de cada persona, sea cual sea su sexo. Sin embargo, al tener acceso a información como ésta, podemos conocer más sobre nosotros y/o reconocer factores de riesgo en nuestra pareja o seres queridos.

En esta ocasión quise resaltar lo que vive un hombre día a día y nos es desconocido, incluso tomar en cuenta que alguien cercano a nosotros puede estar atravesando por un mal momento o una crisis y no se atreve a pedir ayuda porque ello lo haría sentir todavía más mal.