El friso de la vida

Edvard Munch + Ejercicio de Pintura: El garabato interior

«No creo en el arte que no se haya impuesto por la necesidad de una persona de abrir su corazón. Todo arte – la literatura como la música – ha de ser engendrado con los sentimientos más profundos»

Edvard Munch

Todos conocemos a Edvard Munch por su famosísima obra “El grito”, lo que muchos no sabíamos es que este gran artista noruego, también tenía una faceta de escritor. Esta semana me encontré con El friso de la vida1, un libro que reúne ilustraciones de su obra pictórica, acompañadas de pequeños textos que el mismo Munch escribía. El título de este libro fue tomado de una serie de pinturas que realizó en la última década del siglo XIX; para ese momento, el tema central de todo su trabajo era diseccionar y capturar a través de su arte, la esencia de la experiencia humana.

Los textos que les voy a compartir, están relacionados con este ciclo de pinturas, son reflexiones conmovedoras e interesantes sobre la función del arte y la creatividad como un canal para expresar emociones, sentimientos; contar experiencias, tragedias, recuerdos, ideas… en fin, el arte como respuesta ante la vida.

EN GENERAL

En general
el arte surge
de la necesidad del ser humano
de comunicarse
con otro –
Todos los medios son igual de
buenos –
En la pintura como en la literatura
a menudo se confunden los medios
con el fin – la Naturaleza es
el medio no el fin –
Si se puede obtener
algo alterando la naturaleza – hay
que hacerlo –
En un estado de ánimo
intenso
un paisaje ejercerá
cierto efecto sobre
la persona – al representar
este paisaje (la persona) llegará a
una imagen de su propio estado-
y esto – este estado de
ánimo es lo principal
– La naturaleza no es más que
el medio –
Hasta qué punto se parece luego la imagen a la naturaleza
carece de importancia –
Es imposible
explicar un cuadro
– Se ha pintado precisamente
porque no puede
explicarse de otra manera –
Lo único que se puede
ofrecer es un indicio de
la dirección que se
tenía en mente
No creo en el arte
que no se haya
impuesto por la necesidad de una persona
de abrir su corazón
Todo arte – la literatura como
la música – ha de ser engendrado
con los sentimientos más profundos –
El arte son los sentimientos más profundos

CÓMO IBA A PINTARSE EL LLANTO VERDADERO

¿Cómo iba a pintarse el llanto verdadero
copiando de la naturaleza? – (El llanto) tal como era
cuando estabas realmente destrozado por dentro – como lloraba aquella mujer que vi en el hospital para enfermedades venéreas – con ese niño paliducho y desnudo en los brazos. Esa mujer que se acababa de enterar – de que su niño estaba condenado a muerte
desde su mismo nacimiento –
– Ese rostro retorcido – los labios hinchados –
las mejillas inflamadas de color rojo carmesí –
los ojos meras ranuras por las que corrían
las lágrimas – y una nariz púrpura –
– Ese rostro retorcido por
la desesperación había que pintarlo
tal y como lo vi en aquel momento
contra la pared verde del hospital –
– Y esos ojos infantiles interrogantes – llenos
de sufrimiento tenía que pintarlos tal y como
miraban en aquel momento desde aquel cuerpo
infantil marchito y amarillo – blanco como
la sábana blanca sobre la que yacía –
Así que tuve que renunciar a
muchas otras cosas –
a la exactitud de las proporciones
– y a los efectos correctos de la luz –
– Grandes partes del cuadro recordaban
a un cartel – ancho – y vacío –
pero esperaba que las partes más hermosas –
las que habían de expresar
el dolor y el sentido del cuadro –
me salieran tanto más sublimes –
– Y ahora el público – todo el mundo –
se reía del cuadro –  y lo encontraban
crudo e inmoral –  una vez más iban a
apedrearme – se iban a reír de mí
Y sabía que la acusación de
inmoralidad me atormentaría
a pesar de que en mi opinión
era todo lo contrario –  era moral –
Y me pondrían la marca del criminal
en la frente –

Ejercicio: el garabato interior*

Así como las obras de Munch, te propongo una actividad en la que tú también puedes utilizar la pintura para expresarte. A muchos, lo primero que nos viene a la cabeza es que no somos «tan buenos» dibujando o pintando, que no estamos inspirados o no no sentimos «tan creativos»; el lienzo en blanco a veces es intimidante, sobre todo si se trata de plasmar nuestras emociones y dejar ahí parte de lo que somos. En arteterapia, el resultado estético o artístico pasa a un segundo plano, el verdadero trabajo es tu experiencia al crear, las emociones y sensaciones que surgen, lo que tu obra dice de ti.

El garabato, es uno de los trazos más instintivos. Seguro en más de una ocasión has comenzado a garabatear mientras estabas en una clase, o hablabas por teléfono; son líneas y figuras que no hacemos de manera consciente, lo que nos permite contactar con nuestro ser más espontáneo y auténtico. Es un buen ejercicio para reconectarnos con nuestra creatividad y con nosotros(as) mismos(as).

Material: Papel para dibujar/pintar (cartulinas, bond), acrílicos, plumones, crayolas o lápices de colores.

Procedimiento:

  1. Cierra los ojos y garabatea libremente sobre el papel durante unos segundos.
  2. Observa el garabato que has creado hasta que consigas descubrir algo reconocible. Por ejemplo, una figura, un rostro, un animal. Las posibilidades son infinitas, lo que descubras o elijas es solo tuyo.
  3. Usa diferentes plumones, crayolas o lápices para definir y completar la imagen del garabato hasta que te sientas satisfecho(a) con el resultado.
  4. Repite la misma actividad 3 veces más en hojas separadas, dedícale un tiempo a cada imagen.
  5. Posteriormente, despliega todas las imágenes frente a ti, obsérvalas y reflexiona qué revelan sobre ti. Las siguientes preguntas son una guía, pero puedes registrar también cualquier sentimiento o pensamiento que haya surgido durante todo el proceso.

Preguntas de exploración:

  1. ¿Existen similitudes entre las formas que has creado en cada imagen?
  2. ¿Tiendes a usar más curvas que líneas rectas? ¿Qué significan para ti las curvas y las formas circulares en comparación con los trazos rectos y las figuras más regulares?
  3. ¿Sientes que los colores que has empleado en tus imágenes reflejan tu estado de ánimo o los sentimientos que has experimentado al pintar?
  4. ¿Las imágenes expresan ciertos temas? Si es así, ¿por qué crees que han surgido? ¿Los puedes relacionar con algún momento de tu vida?
  5. ¿Qué aspectos de tus imágenes te gustan más? ¿Qué figuras te gustan menos? ¿Por qué?

Recuerda que no existen respuestas correctas o incorrectas, tu obra es un proceso totalmente personal.

¡Regálate la oportunidad de realizar el ejercicio! Si quieres compartirlo, puedes escribirme.

¡Un abrazo!

Fuentes:

1 Munch, E. El friso de la vida. Nórdica Libros, Madrid, 2015.

*Barber, V. Explórate a través del arte. Gaia Ediciones, Madrid, 2004.